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¿Es segura la proteína?

Seguro que has oido hablar de las dietas altas en proteína que son muy populares como la dieta de Atkins por ejemplo. Las dietas altas en proteína ayudan a reducir grasa, perder peso y desarrollar músculo. La proteína es una parte esencial de una dieta saludable. Ayuda a construir y reparar músculos, órganos y huesos. Sin embargo, expertos nutricionales avisan de no exceeder de la cantidad de proteina recomendada. Sigue leyendo para conocer los riesgos de una dieta alta en proteínas.

Riesgos de comer demasiada proteína

Aunque hay beneficios potenciales en una dieta alta en proteínas, como aumento de la saciedad y la generación de músculo, es importante ser consciente de los riesgos.

El exceso de proteína en el cuerpo se relaciona con varios problemas de salud, especialmente si sigue una dieta alta en proteínas durante un periodo prolongado.

Ganancia de peso

Estas dietas prometen pérdida de peso, pero si te pasas en proteínas puede llegar a almacenarse en forma de grasa, mientras que el exceso de aminoácidos se excreta. Esto puede conducir al aumento de peso con el tiempo, especialmente si se consumen demasiadas calorías cuando aumentas tu ingesta de proteínas. Un estudio de 2016 encontró que la ganancia de peso estaba significativamente asociada con las dietas donde la proteína sustituye a los hidratos de carbono, pero no cuando sustituye a la grasa.

Mal aliento

Comer mucha proteína puede producir mal aliento, especialmente si se restringe la ingesta de hidratos de carbono. En un control de personas que tomaban mucha proteina, el 40 por ciento de los participantes declaró tener mal aliento. Esto se debe a que el cuerpo entra en un estado metabólico llamado cetosis, que produce sustancias químicas que desprenden un desagradable olor. Cepillarse los dientes no hace desaparecer ese mal aliento. Tienes que beber mucha agua, cepillarte los dientes más a menudo y masticar chicle para contrarrestar este efecto de mal olor.

Estreñimiento

En el mismo estudio, el 44% de los participantes declare padecer de estreñimiento. Esto es porque las dietas de alto valor proteico que restringen los carbohidratos son típicamente bajas en fibra. Tienes que aumentar la ingesta de agua y fibra.

Diarrea

Comer en exceso alimentos procesados o productos lácteos, junto con la falta de fibra en tu dieta puede causar diarrea. Esto es especialmente cierto si eres intolerante a la lactosa o consumes en exceso proteínas como carne frita, fiambres, carnes procesadas (salchichas, hamburguesas). Tienes que comer proteínas saludables para el corazón (pescado, legumbres, verduras, etc.). Para evitar la diarrea, bebe mucha agua, evita bebidas con cafeína y aumenta la ingesta de fibra.

Deshidratación

El cuerpo elimina el exceso de nitrógeno junto con agua y otros líquidos y otros elementos. Esto puede dejarte deshidratado a pesar de que no tengas más sed de lo normal. Un pequeño estudio en  atletas encontró que cuando el consumo de proteína aumentó, disminuyeron los niveles de hidratación. Se debe aumentar la ingesta de agua para reducir este efecto, especialmente si eres una persona activa. ¡Beber mucha agua durante todo el día!

Daño renal

Si mantienes una dieta alta en proteínas durante un periodo prolongado de tiempo, puede aumentar el riesgo de daño renal. Esto está debido al exceso de nitrógeno en los aminoácidos que componen las proteínas. Los riñones tienen que trabajar más duro para eliminar el nitrógeno extra y eliminar productos de desecho de la proteína. Además, ese mismo estudio encontró que consumir altas cantidades de proteína llevó a niveles anormales de BUN (Blood Urea Nitrogen, nitrógeno uréico en la sangre, una medida de la función renal) y más concentración en la orina. Esto se puede deber a la deshidratación asociada con la elevada ingesta de proteína en lugar de una consecuencia directa de la proteína en sí misma.

Enfermedad cardíaca

Debes de tomar proteínas sanas como la que se vende como suplemento.  Si intentas tomar un extra de proteina comiendo mucha carne roja y grasa y productos lácteos como parte de una dieta alta en proteína puede llevar a enfermedades del corazón. Esto está en verdad relacionado con una mayor ingesta de grasas saturadas y colesterol. Debes comer aves de corral, pescado y nueces, que bajan ese riesgo. ¡¡¡Elige bien tus proteínas!!!

Elije tus proteínas sabiamente

Como ves, los problemas de las proteinas vienen fundamentalmente de tomar proteinas “malas”, de no hidratarse bien o dejar de comer hidratos de carbono. Estas son las tres cosas que debes de hacer correctamente.

Visto los problemas de tomar cierto tipo de proteinas y sobre todo relacionado con un bajo consumo de carbohidratos, el tipo de proteína que comes puede jugar un papel enorme para conseguir de forma exitosa una pérdida de peso, una ganancia muscular o en tu salud en general.

No comas proteinas “malas”: el consumo de grandes cantidades de carnes procesadas como salchichas, embutidos y carnes frías, se han relacionado con aumento del riesgo de tipo 2 diabetes, enfermedades cardiovasculares y el cáncer colorrectal. Toma proteinas que procedan de:

  • El pescado azul: ofrecen ácidos de grasos omega-3 saludables para el corazón y, en general, menos grasa que la carne.
  • Los frijoles contienen más proteínas que cualquier otra proteína vegetal. Además, están cargados de fibra que le ayuda a sentirte lleno por horas.
  • Frutos secos: 30 gramos de almendras te aportan 6 gramos de proteína, casi tanta proteína como 30 grs. de entrecote de ternera.
  • Cereales integrales: una rebanada de pan integral te aporta 3 gramos de proteína y mucha fibra valiosa. «Muchos de los alimentos basados en vegetales como la soja y las legumbres pueden dar la misma cantidad de proteína como las carnes».

Ir al médico

Es importante que tengas en cuenta todo lo anterior antes de comenzar una dieta alta en proteínas. Las dietas altas en proteínas pueden ser adecuadas para ciertas personas. Siempre habla con tu médico antes de comenzar cualquier dieta nueva, especialmente si tienes alguna enfermedad.  Tu médico y dietista pueden guiarte para sopesar los pros y los contras de una dieta alta en proteínas basada en tus necesidades individuales. En general, es importante comer una dieta sana y equilibrada y realizar una vida activa. Alinea tu plan para alcanzar las metas que tienes, ya sea pérdida de peso o aumento de músculo, de manera que sea lo más beneficioso para tu salud y que se pueda sostener a largo plazo.

Gestionar el consumo

Cada vez más, la gente quiere tomar proteínas que no tengan efectos secundarios dañinos.

Sin embargo, la proteína contribuye a las calorías totales del cuerpo, así que si comes más proteínas de las necesarias pueden contribuir al aumento de peso. También, fuentes animales de proteína contienen grasa saturada, que puede elevar su colesterol y con el tiempo pueden aumentar su riesgo de enfermedad cardíaca. Además, para las personas con ciertas enfermedades de riñón, una dieta baja en proteínas puede recomendarse para ayudar a prevenir la disminución de función renal. Al final, una dieta bien balanceada te dará a tu cuerpo el combustible que necesita obtener en el camino hacia un estilo de vida saludable. Por eso, elige bien el tipo de proteína que más se adapta a tus necesidades o tus gustos. El Whey (la proteína procedente del suero de la leche) es la más usada ya que es de las mejores y es muy económica. La caseína se usa simultáneamente con el whey y cada vez se ponen más de moda las proteínas de origen vegetal, como la soja o el guisante, este último adecuado para los celiacos.

CONCLUSIÓN

Evita proteínas de la carne roja, toma proteínas saludables como las procedentes del suero de leche o de legumbres o soja. Los suplementos preparados son sanos y vienen complementados con vitaminas y minerales por lo que son la mejor opción si quieres aumentar tu ingesta de proteínas. Consume carbohidratos y sobre todo toma mucha agua para prevenir la deshidratación.